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Y JESÚS
LLORÓ
Entonces Jesús llevó a sus
discípulos a la montaña y
reuniéndolos a su
alrededor; les enseñaba
diciendo:
"¡Dichosos los que
reconocen su necesidad
espiritual, pues el reino de
Dios les pertenece!"
"¡Dichosos los que están
tristes, pues Dios les dará
consuelo!"
"¡Dichosos los de
corazón humilde, pues
recibirán la tierra que
Dios les ha prometido!"
"¡Dichosos los de
limpio corazón, pues ellos
verán a Dios!"
"¡Dichosos los que
sufren persecución por
hacer lo que Dios les pide,
pues el reino de Dios les
pertenece!"
Entonces: Simón Pedro dijo:
¿Para qué hay que aprender
eso?
Y Andrés dijo: ¿Tenemos
que entender TODO eso?
Y Tomás dijo: ¿Habrá Un
examen de eso?
Y Felipe dijo: ¿Y si no me
aprendo eso?
Y Bartolomé dijo: ¡No
entiendo NADA!
Y Judas dijo: ¿Cuánto vale
todo eso?
Y Juan dijo que sólo él y
su hermano Jacobo debían
aprender eso.
Y Mateo dijo: ¿Cuándo va a
terminar la clase? Tengo
hambre.
Y Judas Tadeo dijo: ¿Eso lo
escribió Moisés?
Y Simón el Cananita dijo:
Nada (se fue al baño).
Y por último Jacobo hijo de
Alfeo dijo: Nada. Estaba
dormido.
Uno de los fariseos llegó y
le pidió a Jesús que le
mostrara el plan de la lección
del día. Luego los maestros
de la Ley le interrogaron
sobre sus planes para la
escuela sabática y el plan
de Inversión.
Y Jesús lloró.
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